«La vivienda no puede seguir siendo utilizada como un campo de batalla político. Mientras las distintas formaciones se acusan mutuamente de inacción, las familias ven cómo se les escapa la posibilidad de tener un hogar en su propia tierra. Nosotros hablamos desde nuestro sector, pero este sentimiento es compartido por toda la sociedad balear. Es una preocupación que afecta a trabajadores, empresarios, jóvenes, familias y mayores, porque el derecho a una vivienda digna se ha convertido en un lujo inalcanzable para muchos», señalan al presidente Sánchez.